¿Relajante o descontracturante?
Cómo elegir según lo que realmente sientes.
La gran ventaja del masaje a domicilio es también su único punto débil: el ambiente lo pones tú. En un spa, la iluminación, el silencio y la temperatura están resueltos. En tu casa hay un timbre, un perro, un vecino taladrando y la luz blanca del techo.
La buena noticia es que arreglarlo toma diez minutos. Esta es la lista.
Necesitamos un rectángulo libre de unos 2 x 2 metros, con posibilidad de caminar alrededor de la camilla. La sala suele ser la mejor opción por espacio; la habitación, por privacidad y por lo fácil que es acostarse después.
Un truco simple: si en ese espacio cabe un sofá de tres puestos y todavía puedes pasar por los lados, cabe la camilla. Si hay que correr una mesa, lo hacemos nosotros al llegar, pero saber a dónde vamos ahorra cinco minutos de tu sesión.
Durante un masaje el cuerpo baja su temperatura porque estás quieta y con aceite en la piel. Una sala a 20 grados que se siente perfecta vestida se vuelve incómoda a los quince minutos.
En Medellín esto pasa sobre todo en zonas altas: Las Palmas, la parte alta de Envigado, Santa Elena, Sabaneta alto. Cierra ventanas y apaga el ventilador o el aire antes de que lleguemos. Nosotros llevamos toalla de cobertura, pero el ambiente ayuda.
La luz blanca del techo es el enemigo número uno de la relajación. Si tienes lámparas de mesa, enciéndelas y apaga la principal. Si no, una cortina cerrada y luz indirecta funcionan igual de bien.
Nosotros llevamos velas LED, pero un ambiente ya bajo de luz hace que el cambio de estado sea inmediato y no gradual.
Esta es la más importante y la que más gente olvida:
Un masaje de 60 minutos interrumpido tres veces no es un masaje de 60 minutos: es tres masajes de 20 que nunca llegan a profundidad.
Recibir un masaje justo después de un almuerzo pesado es incómodo, sobre todo si se trabaja el abdomen o si hay que estar boca abajo. Lo ideal es dejar pasar entre una hora y media y dos horas.
El agua sí es buena idea antes y, sobre todo, después. Y en el caso del drenaje linfático es prácticamente parte del tratamiento.
Vas a quedar con aceite en la piel y con el cuerpo en modo lento. Lo último que quieres es ponerte unos jeans apretados. Deja a mano una pijama, una sudadera o una bata.
Sobre la ducha: puedes ducharte después si quieres, pero si esperas un par de horas el aceite termina de absorberse y la piel queda mucho mejor.
Este es el consejo que más cambia la experiencia y el que más gente ignora. Si tienes una reunión a las 7:00 p. m., no agendes el masaje a las 5:30 p. m. La segunda mitad de la sesión la vas a pasar pensando en la reunión.
La mejor hora para un masaje a domicilio es la última actividad de tu día. Por eso los horarios nocturnos son los que primero se llenan en nuestra agenda: terminas, te lavas los dientes y te acuestas. Ese es el punto de tenerlo en casa.
Para que quede claro, nada de esto es responsabilidad tuya: camilla, sábanas, toallas, aceites, música, difusor de aroma, velas ni desinfectante. Todo eso llega en nuestras maletas. Puedes ver el detalle completo de qué llevamos.